El proceso habitual en el relleno de caminos es casi siempre el mismo: descarga de la zahorra reciclada, distribución de esta por la zona a rellenar, riego y compactación.
Esta vez, el proyecto es un camino de acceso a una vivienda en el campo y parte de la parcela en el que hemos utilizado unas 300 toneladas de áridos reciclados.